martes, 21 de julio de 2009

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL EN ESCOBAR 1

EL BAÚL DEL GRAF SPEE EN EL MUSEO CAMPIGLIA.

Los objetos, dentro de los procesos históricos se presentan como testimonios directos, concretos y palpables de lo ocurrido. Son la prueba de un transcurrir relatado por otros. La reacción humana frente a ellos, es de encuentro con un objeto cuya propiedad es del pasado como región alejada, pero existente. Una existencia que se da en el mismo plano del aquí y el ahora. La sensación de lo transitorio entonces es la prueba de la patentidad del presente.
El objeto histórico del cual investigamos está relacionado con la II Guerra Mundial, que, inundó de implicancias no solo los escenarios europeos, sino tambíen los de la América del Sur y más precisamente, nuestro país. Un objeto que luego de su función primaria –servir dentro de un buque de guerra- sorteó su posible extinción y se conserva en el Museo Histórico Municipal del Partido de Escobar. Lo que sigue entonces, es un encadenamiento de hechos, que lo condujeron a otra utilidad, en éste caso cultural.
Breve historia del acorazado alemán.


Pero antes debemos efectuar una suscinta historia del contexto dónde éste objeto ejerció su “funcionalidad”: El Acorazado de Bolsillo Admiral Graf Spee, perteneciente al entonces gobierno nacionalsocialista de Alemanía en conflicto con los paises denominados Aliados (EEUU, Inglaterra y la URSS).


Tengamos en cuenta que la denominada II Guerra Mundial comienza en 1939. Adolfo Hitler que ya había anunciado la inminencia de un conflicto a escala planetaria en libro “Mi Lucha”, habia estado preparandose para la misma luego de las elecciones que lo llevaron al primer sitial en Alemania. No nos adentraremos en el clima ideológico de la época por la abundancia de material al respecto y además no es el objetivo primario de éste trabajo. Pero a nivel militar podemos observar que no solo la Alemania Nazi, hacía sus preparativos bélicas. La URSS de José Stalin, hacia lo propio concentrando tanques en distintas fronteras europeas. Los aliados, preparaban también la industria de guerra. Es que no había solidificado la paz lograda luego de finalizada la I Guerra Mundial en lo que hace a fronteras. Más, la presencia de la URSS –marxismo leninismo- y el III Reich – nacionalsocialismo-y los EEUU e Inglaterra –liberalcapitalistas .
En este contexto surgen entonces nuevas máquinas de guerra. Una de ellas el Graf Spee,
Que fue construído en 1934, luego de los gemelos Admiral Scheer y Deustschand.
Para eludir las prohibiciones del Tratado de Versalles en lo que hace al peso de las naves que construiría luego de la I Guerra Mundial Alemania y que no podían exceder las 10.000 toneladas surge una nave “pensada” de la siguiente manera:
. De gran potencia.
. con aleaciones ligeras.
.con soldaduras eléctricas y no con remaches.
. casco aligerado.
.cañones de calibre superior a las naves del mismo tonelaje: 6 cañones de 280 mm y 6 cañones de 100 mm.
.188 metros de largo.
.coraza de 10 a 12 cm.
. veloz como crucero y potente como acorazado. De ahí su categorización como “acorazado de bolsillo”.
. Con un arma secreta . EL RADAR. O Dete según los tripulantes.
La nave deja Vilhenshaven un 21 de agosto de 1934. En ese mismo día alemanes y sovíeticos firman el Pacto de Acero en Moscú. Pero tambien en secreto ultimaban detalles de la guerra que vendría.

ORDENES AL GRAL. HANS LANGSDORF SOBRE LA FUNCIONALIDAD DE LA NAVE.

Al iniciarse ell conflicto proceder a la destrucción del tráfico enemigo.
Realizar cambios de posición para engañar al adversario.
Entrar en combate con los barcos enemigos solo si es indispensable.
Deberá comportarse como una nave corsaria.
Podrá camuflarse, cambiar de nombre y de bandera.
No podrá tocar ningún puerto enemigo o neutral.
Podrá proveerse de combustible, municiones y víveres de la nave auxiliar Altmark que lo esperará en puntos establecidos.

En diciembre de 1939, Hans Langsdorff, decide accionar en Sudamérica. El día 7 hunde otro barco de carga y se dirige al Río de la Plata. Al amanecer del día 13, hace contacto con los buques británicos Ajax, Achilles y Exeter, bajo el mando del almirante Henry Harwood, frente mismo a las costas de Punta del Este. Una hora y media de combate, duró el encuentro más buscado por los ingleses. El Exeter abandona la lucha. El Ajax y el Achilles también presentan averías de importancia. El acorazado alemán entra al puerto de Montevideo.
El domingo 17 de diciembre de 1939, en Montevideo, Uruguay, todo es espectación. Una multitud observaba el arribo del Graf Spee a su puerto . Tenía plazo hasta las 19,30hs. Pero el Langsdorf bajó a tierra en hora temprana dirijiéndose a la Embajada Alemana. Habló por teléfono a Berlín.
Siendo las 19,30hs zarpa el acorazado. A las 5 millas se detiene. En eso el vapor Tacoma de bandera alemana que lo siguió lentamente se detiene a distancia. Pero hay otros barquichuelos que hacen los mismo.
Se visualiza entonces que la tripulación -1000 efectivos- en pleno procede a dejar la nave y abordar a esa pequeña flota que lo acompañó hasta el lugar. Luego todo quedó calmo y despejado alrededor del buque. Y se escucha entonces una fragorosa explosión que conmovió a Montevideo. Luego en oleadas y por el término de una hora, mas explosiones que incluso escucharon y registraron los ingleses en su barcos. El Graf Spee es abrazado por las llamas durante horas, hasta que tumbándose de costado se hunde.
La tripulación
Si bien volvieron al puerto de Montevideo, tuvieron permiso de pasar a Buenos Aires. Langsdorf, se dedicó a organizar a sus hombres que fueron destinados a varias provincias argentinas, junto con algunos equipajes, entre ellos el Baúl que motiva éste informe. Muchos habitaron la provincia de Córdoba instalándose en el famoso Hotel Edén. Unos 200 oficiales fueron dejados en libertad fugándose a Alemania donde reingresaron en la Marina Alemana, Los marineros fueron internados en cuarteles militares. Existieron problemas sobre este tema, que se quedara el grueso de esa tripulación en Montevideo. Numerosos objetos pertenecientes al Graf Spee se encuentran en el museo del Cuartel Paso del Rey en Sarandí del Yí, en el Departamento de Durazno en Uruguay.
Luego de enterarse que los ingleses habían arribado a Montevideo, Langsdorf se suicida pegándose un tiro en la sien derecha en un hotel de Avda de Mayo en Argentina. Estaba envuelto en la bandera de Alemania.
En Escobar, relacionado con estos acontecimientos, encontramos dos relatos históricos: la presencia de uno de los oficiales de la nave en Escobar y un baúl que perteneció al navío de la referencia.

Un Ex oficial del Acorazado alemán en Escobar.

Se trata del ex oficial RUDOLF DONATH, que vivió en Escobar hasta 1958. De acuerdo a una carta que envío desde Talgabten 21,3101, Ahnabeck, a hermanos Migoya, Guillermo y Gustavo – radioaficcionados como él- comenta que estaba haciendo un libro histórico sobre el acorazado y que ya lleva “200 páginas escritas”. Su puesto en la nave era en la sección de Radio. Menciona que el sistema de radar de la nave, fue el primero a nivel mundial. En la misiva menciona a los Doctores Travi y Ballester.
En 1970 visita Escobar. Pero trabaja en la Capital Federal en la zona de Paternal. Se casa con Angélica Córdoba de la cual tuvo un hijo. El mismo construyó su casa en la zona de Loma Verde. Al volver a Alemania lo hace con su hijo. Se ganaba la vida como constructor. En Loma verde frecuentaba la casa de otro alemán “Don Otto” que tenía un bar almacén y carnicería.
El bául del navío, derrotero y final de su viaje.
Adquirido en un remate por una empresa de mudanza denominada “La Continental”. Fue propiedad del Dr. Lalli –odontólogo- y fue donado al museo por la Sra. Elsa Leonarduzzi de Lalli.

miércoles, 17 de junio de 2009

1er INFORME SOBRE ARQUEOLOGÍA EN LAS VIZCACHERAS
































INTRODUCCIÓN: El presente informe es producto de la primera investigación científica a un sitio arqueológico en el Partido de Escobar. Estuvo a cargo de la misma, reprsentantes del Museo Campiglia e integrantes del grupo C.A.CC.I.A.R. Los mencionados, conservaron un informe de lo sucedido, que aquí exponemos.



Este informe comienza con la charla realizada en el Museo –Dr. Agustín Campiglia de Belén de escobar- el día Sábado 14-8 a la noche la cual fue muy interesante del grupo (C.A.CI.AR) sobre los indígenas, una vez terminado nos dirigimos a cenar y luego al campamento ya que era tarde. Al día siguiente domingo 15-8 nos levantamos temprano para ir a la zona de excavación, una vez que llegamos al lugar se veía que la orilla se había desmoronado donde estaba una de las estacas, se comenzó a medir lo que había quedado de orilla para formar las cuadrículas AyB, las cuales eran de 2 x 2 mts. De los cuatro lados, el trabajo de excavación estaba compuesto por 2 grupos, los chicos que estaban en las cuadrículas tenían 0,50cm de espacio y consistía en medir, colocar estacas, levantar el pasto y comenzar a raspar la tierra, cuándo se veía una pieza se la limpiaba con pincel para luego tomas las medidas de orientación NORTE, ESTE Y PROFUNDIDAD, todo esto se iba anotando en un cuaderno denominado CUADERNO DE CAMPO, que servía para llevar así un registro de las piezas que se iban encontrando, luego de este proceso se colocaba en una bolsa llamada TAMIZ, con la identificación del grupo y la fecha, en cambio el tercer grupo estaba compuesto por José de C.A.CI.AR, Gisela de C.A.CI.AR, Marcela y Adrián del Museo – Campiglia-, consistía en tomas medidas topográficas de la zona para una futura excavación, porque al lugar se lo consideró UN POSIBLE ASENTAMIENTO INDIGENA, el trabajo a realizar era una línea de recta de 20mts, hasta llegar a los 100 desde la orilla del río hasta la mitad del campo y luego se hacía lo mismo hacia los costados para así dejar marcado el terreno para realizar más adelante las cuadrículas, en el lugar donde estaban situadas las cuadriculas se lo denomino TUMULO, porque se lo consideró un posible basurero ya que se encontró gran cantidad de cerámica, bivalvos, restos de cemento y huesos, también es la esquina de la cuadrícula A, se encontró un GANCHO al cual se lo iba a investigar en Arqueología Rural para saber porqué estaba situado en ese lugar, en cambio en la cuadrícula B, se encontró gran cantidad de cerámica, luego de todo esto tuvimos un descanso de ½ hora para el almuerzo, luego nos dedicamos al trabajo y a sacar fotos, en cambio los trabajos de excavación duraron hasta la tarde.
El Lunes 16-8 nos levantamos temprano y hacía frio, luego fuimos a las cuadrículas donde se siguieron sacando más piezas para su estudio, un grupo de chicos se dedicó a desarmar el campamento para luego tomar el gomón y volver al lugar determinado, nos quedamos ahí con los bolsos y las cosas del campamento hasta que nos fueran a sacar, una vez de regreso en la guardería de lanchas nos encontramos con la grata sorpresa que se había arreglado todo para el almuerzo, una vez terminado todo y de regreso al centro paramos a dos cuadras del Museo para despedirnos de los chicos hasta el próximo encuentro.
Los integrantes del grupo C.A.CI.A.R que vinieron a la charla en el Museo y a la excavación:
Gustavo, José, Héctor, José, Héctor, Diego, Marcelo, Aníbal, Nicolás, Carlos, Claudia, Silvia, Cecilia, Mara, Gisella, Gisell.









viernes, 12 de junio de 2009

LAS VIZCACHERAS

LAS VIZCACHERAS COMO LEYENDA URBANA DE ESCOBAR.

En el sitio de Las Vizcacheras se conjugaba una leyenda urbana: la de ser un lugar extraño, un antiguo cementerio indio dónde todavía se podía ver a la “luz mala”. Decían que el lugar era casi inaccesible por tierra. Y que podría haber sido además un campo de batalla entre colonizadores y naturales del lugar. Un espacio-tiempo mágico de nuestra zona. Además muchos pobladores aseguran poseer puntas de flecha y otros elementos líticos del lugar. También antiguas armas europeas.

EL TRABAJO DE INVESTIGACIÓN –EFECTUADO DESDE EL AÑO 1998- ES UNA PRODUCCIÓN NETA DEL MUSEO CAMPIGLIA EN SUS INICIOS. PRESENTÓ DOS ETAPAS. LA PRIMERA ESTUVO ENCABEZADA POR INTEGRANTES DE LA EX ASOCIACIÓN AMIGOS DEL MUSEO, CUYA REPRESENTACIÓN EN LA EXCAVACIÓN ESTUVO A CARGO DE ADRIÁN SERGIANI Y MARCELA AGUYARO. EL GRUPO C.A.CI.AR INTERVINO EN LA EXCAVACIÓN Y DIVERSAS CHARLAS EN EL MUSEO SOBRE LAS TAREAS REALIZADAS.
FINALMENTE EL LICENCIADO EN ANTROPOLOGÍA DANIEL LOPONTE GENERÓ EL SIGUIENTE INFORME:

El sitio “Las Vizcacheras” constituye un importante yacimiento arqueológico de la provincia de Buenos Aires, que nos permite conocer las condiciones paleontológicas del área, a sus antiguos habitantes y posee una importante información acerca de las adaptaciones humanas al medioambiente del pasado.
Los materiales recuperados en éste sitio corresponden a un campamento de grupos de cazadores-recolectores prehispánicos cuya economía estaba centrada en la pesca de silúridos (armados y bagres) y la caza de mamíferos: ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus), Venado de las Pampas (Ozotoceros bezoarticus) y coipo o falsa nutria (Myo castor coypus).
Como taxones secundarios se cazaban otros animales pero de una forma más oportunista (iguanas, guanacos, ñandúes, pequeñas aves y roedores como el cuis).
Los restos óseos de estos animales han sido recuperados en numerosos yacimientos del área, y a través de su identificación, podemos llegar a conocer que comían los antiguos habitantes del norte de la Provincia de Buenos Aires.
Estos grupos que produjeron los sitios arqueológicos que hoy se encuentran en el Partido de escobar empleaban un extenso territorio que abarcaba el sur de la provincia de Santa Fe, sudeste de Córdoba y Norte de la provincia de Buenos Aires. En efecto, los grupos cazadores-recolectores se caracterizan por poseer una alta movilidad residencial, lo que se traduce en varios traslados durante el año de un campamento a otro. En consecuencia, la tecnología era esencialmente transportable y los campamentos estaban construidos con materiales perecederos.
Los instrumentos que empleaban para la caza, la pesca y las tareas domésticas están confeccionados en piedra, hueso y presumiblemente en madera (de la que hay registro arqueológico, ya que esta decae con el tiempo). Artefactos para estos fines han sido recuperados en numerosos yacimientos del Partido de Escobar, dentro del cual, el sitio “Las Vizcacheras” constituye un ejemplo.
Los instrumentos más comunes consisten en punzones para el trabajo del cuero, puntas de arpones para la pesca y algunos objetos de adorno personal como cuentas de colla realizadas en dientes de zorro o valvas de moluscos. Por lo general, los instrumentos recuperados están fracturados como el caso de los arpones, lo que demuestra el stress mecánico al cual estaban expuestos. En el caso de las puntas de proyectil de piedra y de los instrumentos líticos en general, son sumados escasos debido a que en el área de captación de recursos no hay afloramientos rocosos de donde puedan extraerse estas materias primas. De esta forma, las rocas pasaron a constituirse en un bien escaso cuya utilización se daba de forma tal que los instrumentos tendieron a una notable pequeñez en orden de maximizar su uso y minimizar el costo asociado a la obtención de rocas, que presumiblemente se hacía por intercambio o más probablemente como parte de un círculo anual de movilidad.
Esta carencia de rocas explica en parte el desarrollo del instrumental óseo, del cual pueden citarse puntas de proyectil, perforadores y el empleo del valvas de moluscos, presumiblemente empleados para las tareas de raspado de los cueros de los cueros de los mamíferos obtenidos en la caza.
La alfarería de estos sitios es uno de los elementos no transportables más abundantes que se recuperan, por lo cual, una vez abandonado el campamento, estos recipientes presumiblemente, quedaban en el mismo sitio abandonados. La gran cantidad de cerámica producida y el costo asociado a su fabricación, nos indican que estos grupos, si bien eran nómadas, poseían cierto grado de estabilidad en cada campamento.
La materia prima para la confección de alfarería se encuentra en numerosos bancos de arcilla ubicados en las costas del Paraná, el río Luján y diversos arroyos menores del área. La cocción que necesita la cerámica para terminar su proceso de fabricación se recolectaba de los abundantes montes de tala que se extendían por esta zona para la época de la colonia, de los cuales aún quedan relictos.
Los tipos cerámicos asociados a estos campamentos constituyen ollas de boca abierta y escudillas, cuyos diámetros variaban entre una 10cm. Hasta unos 40 cm. En promedio. Hay recipientes menos comunes que no están comprendidos dentro de las medidas, pero que son más bien excepcionales. Es posible pensar que una gran parte de la esta alfarería se utilizaba para ampliar el espectro de la fracción consumible de las presas de caza y del componente vegetal de la dieta, de la cual solo se sabe que consumían frutos de la palmera de Pindó, por haber sido halladas en el sitio.
El tipo humano asociado a estos campamentos denotaban una población de importante talla, que en los varones adultos promediaban 1,75m, con alturas máximas hasta ahora medidas de 1,85m. Los análisis de dita sugieren que eran poblaciones sin carencias nutricionales importantes, lo cual estaba de acuerdo a la gran productividad del ambiente y la baja población {on asociada al mismo durante el período prehispánico.
La antigüedad de los restos de “Las Vizcacheras” puede deducirse por la ubicación estratigráfica y geomorfológica del sitio donde se encuentra el mismo. En éste sentido, es factible considerar que los restos de éste sitio fueron dejados en un lapso comprendido entre 1.500 y 500 años antes del presente. La falta de materiales de procedencia europea como así también de huesos de animales exóticos (del Viejo Mundo) nos hacen considerar factible pensar que el campamento fue ocupado masivamente con anterioridad a la conquista del área.
Históricamente en el norte de la provincia de Buenos Aires, a orillas del Paraná se encontraban diferentes grupos aborígenes que los españoles bautizaron o retomaron el nombre de “Chaná”, “Chaná Timbú”, “Timbú”, “Querandí”, y “Guaraní”. Obviando estos últimos, cuya identificación arqueológica es más sencilla, es dificultoso trasladar estas categorías etnohistóricas al registro arqueológico. Aún más, el sitio Las Vizcacheras, se generó principalmente con anterioridad a la llegada de los europeos, de modo que el cuadro histórico, no solo es incompleto, sino que es posterior a la generación de éste campamento, por los tanto inadecuado para efectuar analogías históricas directas.
LICENCIADO DANIEL LOPONTE.

miércoles, 27 de mayo de 2009

FOTOS, PLANOS, MAPAS del PARTIDO DE ESCOBAR



MAPA ANTIGUO QUE DEMUESTRA LA GEOPOLÍTICA ESPAÑOLA EN LA ZONA DEL HOY BELEN DE ESCOBAR. EL MAPA PRUEBA LA EXISTENCIA DEL PUEBLO COMO ENTIDAD QUE SE CONSTRUYE A SÍ MISMA Y NO COMO SE PRETENDE DEBIDO A LOS DESIGNIOS DEL FERROCARRIL BRITÁNICO DE LA DECADA DE 1870. ANTES DE ESOS AÑOS, YA HABIA UN GRUPO DE PERSONAS QUE; FUE RECONOCIDA POR LAS AUTORIDADES DEL VIRREINATO DEL RIO DE LA PLATA, EJERCÍAN TAREAS LABORALES, POSEÍAN CONCIENCIA TERRITORIAL Y CULTURAL.







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EN PRESENTE GRAFICO, EXTRAÍDO DE UNO DE LOS LIBROS DEL CRONISTA BELIERA, JUAN PABLO, QUIEN SOSTIENE LA NO EXISTENCIA DEL PUEBLO ANTES DE 1877, OBSERVAMOS LA POSIBLE UBICACION DE LOS PADRES BETHLEMITAS. DICHA ORDEN RELIGIOSA FUE DECISIVA EN EL NOMBRE DEL PUEBLO DE BELEN DE ESCOBAR Y SE CONSTITUYE COMO PIEZA CLAVE PARA DETERMINAR UNO DE LOS ORÍGENES DE NUESTRA ZONA. EXPEDIENTES JUDICIALES DEL VIRREINATO PRUEBAN A TRAVÉS DE CONFLICTOS DE TIERRAS CON LOS "ANTIGUOS VECINOS DE ESCOBAR" LA EXISTENCIA DE LA ENTIDAD PUEBLO, ANTES DEL ENCLAVE BRITÁNICO A TRAVÉS DEL FERROCARRIL A CAMPANA.









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EXELENTE REPRESENTACIÓN DEL PARTIDO DE ESCOBAR, EFECTUADA POR EL AQUITECTO IVO IACOUZZI.






















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EL PARTIDO DE ESCOBAR


EN ESCALA.


SE VISUALIZAN LAS DISTINTAS LOCALIDADES.


LAS RUTAS Y FERROCARRILES QUE LO CRUZAN O GEOPOLÍTICAS QUE SE FUERON APROPIANDO DE SU GEOGRAFÍA.






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PLANO DEL CENTRO DE BELEN DE ESCOBAR

jueves, 14 de mayo de 2009

INVESTIGACIÓN NÚMERO 4/05/09 : ENCLAVE GEOPOLÍTICO ESPAÑOL DE 1751 en Escobar

ENCLAVE GEOPOLÍTICO DE 1751: CONQUISTA, COLONIZACIÓN, EVANGELIZACIÓN Y ORATORIOS RELIGIOSOS EN LOS INICIOS DE ESCOBAR.

El ENCLAVE[1]DE 1751 registra en nuestra zona otro de los efectos de la conquista española. El repartimiento de tierras. Las corrientes colonizadoras. La evangelización. Nos interesa aquí la fase dos, es decir, el establecimiento del viejo mundo en nuestra zona. Resulta determinante en lo que respecta a los orígenes de Belén de Escobar. La teoría ferroviaria de Gnemmi, Melidore y Beliera Virgadaula, no acepta el contundente paso de la geopolítica española en nuestra zona por cuestiones ideológicas[2]. Para entender el mecanismo de la conquista en nuestra zona, es menester una revisión de sus bases histórico-filosóficas.
Conquista española y Evangelización
En realidad deberíamos preguntarnos si realmente la Argentina fue conquistada o colonizada.[3]Comparando con el resto de Hispanoamérica, dónde sí había que conquistar imperios – llamados precolombinos, es decir, Incas, Aztecas y Mayas- dónde se encontró una organización social. Nuestro país ofrecía enormes praderas. El paisaje que siempre buscó el colono agricultor. Y no otra cosa se hizo desde 1524. Se sucedieron viajes independientes, muchos de descubrimientos. Y cuando Portugal intensifica sus empresas en el Brasil, se pone en marcha la geopolítica hispana.
Inmediatamente encontraron al hombre que la llevaría a cabo y con la siguiente misión:
“conquistar y colonizar las tierras y provincias del Río de Solís, también llamado La Plata donde ya estuvo Sebastián Gaboto”[4]
Con un micro mundo de tribus nómades, se llevó a cabo el mandato imperial.
“Al decidirse la creación del Virreinato del Río de la Plata, la corona española unió en él regiones de tan diversa formación natural, de tan dispar desarrollo económico y con tan débiles lazos entre sí, que tales circunstancias significaron hasta mucho después serios obstáculos, muy difíciles de superar para constituir una nación” [5]
La visión española era consciente del conflicto regional, por ejemplo el tema del Litoral –con tendencia al progreso, pero rezagada con respecto a lo administrativo-y el llamado Interior, rico y muy poblado, con los caminos expeditos para el comercio. De todas maneras, tenemos pobladores desde 1770 y antes. Veamos el siguiente cuadro estadístico que muestra desde ese año hasta 1810:[6]
Observemos la cifra de la campaña en 1770, seis años antes de la creación del Virreinato como necesidad geopolítica: 22.000. Desde ya cerca de los cursos de agua, por aprovisionamiento y por estrategia de guerra.
La visión de Juan de Garay era clara. La obtención del litoral marítimo. Tenía que llegar al mar, para sacar de la insularidad a esa Asunción encerrada entre tierras. La urgencia porque Portugal pretendía también tierras, le dio al perdido Río de la Plata una importancia enorme. Podríamos a llamar a éste proceso: atlantización. Además Juan de Garay a través de la fundación de ciudades crearía así numerosas líneas de fractura. Queda así conformada la imagen geopolítica desde Asunción al Río de la Plata. Y por tierra, se unía con Lima. Ciudades-puerto, claro está, que establecerían el comercio con España a través del sistema de flotas y galeones. Vemos así la importancia que adjudicaban los españoles a los cursos de agua. Sean mares o ríos. No en vano se ha teorizado y deducido, sobre una posible fundación de Buenos Aires en nuestro territorio escobarense[7]. A nosotros nos interesa de esa teoría, la organización evidente del espacio vital de los españoles. Muchos vecinos y hasta en nuestros museos locales[8], albergamos testimonios de ese pasado de conquista y colonización, pero…en las cercanías a los ríos, dónde tanto los naturales, como los españoles, veían en los cursos de agua, caminos. Todo esto para remarcar el hecho proclamado de otros caminos, el del ferrocarril, que nos alejó a casi 20 kilómetros del Paraná.
Obviamente la cercanía a los ríos y lugares altos – barrancas- fue considerada vital. En el plano de las mercedes de tierra, tenemos la visión estratégica española, en la primera fase de conquista y preparada para la segunda de colonización, en nuestra zona.
El plano data de 1730, y nos da una perspectiva del mundo que estaban construyendo los colonizadores. Las vías de comunicación relacionadas con los límites de tierras. El Río “Luxan”, El Río de las Conchas, sobre los bañados, y siempre mirando al Río Grande o Paraná. Dimos vuelta este mapa. El mismo siempre fue presentado por Beliera Virgadaula desde el río de las Conchas. Nosotros miramos ahora desde el Río Grande. Y observamos un detalle: un dibujo de una casa y una leyenda que dice Población de Ávalos. También se observan las suertes de estancias, la mayoría lindan sobre los cursos de agua.
Pero veamos también, uno de los mapas de mensura oficial más antiguo que se conoce. Data de 1599 y se encuentra en el Archivo Histórico de Córdoba.
Encontramos el mismo esquema.
El río en el medio de las tierras concedidas, como una columna vertebral de la población. Vemos así la lógica de una colonización: sustento y defensa. Aquí no encontramos “leyes invisibles”. Había un mundo en guerra. Tratados que se quebraban. Espíritus aventureros. Empresas comerciales. Conquistas privadas y estatales. Nada podía quedar al azar. O al menos, lo mínimo, lo imponderable.
Nos detalla José Luis Romero:
“De hecho, la fundación fue casi siempre improvisada, hecho sobre la base de una rápida apreciación de ciertas ventajas inmediatas del lugar geográfico – LA COSTA, LA ALTURA, EL RIO Y SOBRE TODO DEL SITIO – EL AGUA, LOS VIENTOS, LOS PASTOS, LA LEÑA.”[9]
Nos explica el historiador que:
“Como expresión de un sistema económico, o mejor, de un sistema productivo que veía en las ciudades el sinuoso mecanismo de la intermediación, la sociedad rural irrumpió como un factor de poder….Las ciudades se ruralizaron en alguna medida, pero solo en su apariencia, en las costumbres y las normas, en la declarada adhesión a ciertos hábitos vernáculos.”[10]
Nos sigue diciendo Romero:
“En el origen, Latinoamérica había sido un mundo de ciudades. PERO EL CAMPO EMERGIÓ DE PRONTO Y ANEGÓ ESAS ISLAS. El campo era el hogar más entrañable de la sociedad criolla y fue el foco del criollismo. La sociedad rural puso sobre el tablero su carta y rebeló que en su seno no solo se producía la riqueza que aseguraba la supervivencia de todos, sino que también se amalgamaba una población arraigada que podía hacer de cada ámbito colonial una nación independiente y de fisonomía definida.”[11]
Porque:
“El campo afirmaba su papel matriz de la nueva nación cuando volcaba sobre los campos de batalla y sobre las amedrentadas ciudades sus multitudes bravías de a caballo, encabezadas por los improvisados jefes que parecían ignorar lo que querían.”[12]
Más allá del “rito” fundacional de la Ciudad, y su intermediación económica después, estaba lo fáctico de la organización social del mundo rural y su producción, que se regía por una cultura en sí misma.
Hablamos aquí de una mentalidad fundadora. Si bien era una aventura hacia lo desconocido, pero como decíamos, era también otra acción más de la expansión europea. Más allá de la ideología que los animaba –ya veremos el tema de la evangelización-se encontraron con una realidad patente y concreta: una tierra con ríos y llanuras, lagos, montañas, alturas, volcanes. Pero esto, tan nuevo y enorme que tenían ante sí, debía ser una prolongación de la otra tierra –España, Europa-
La única realidad tangible, era que la Europa Cristiana era el único mundo válido.[13] Esta era la cultura en sí. Los otros, eran mundos inferiores y en una total oscuridad. Todos los imperios, poseían ésta definición, en su medida y evolución, etapas y cruentas luchas, no podían pensar de otra manera. Era el etnocentrismo, que generó desde la guerra santa, hasta la segunda guerra mundial, los pogromos de Stalin y los desastres que aún suceden en Sarajevo. Era el agón perpetuo entre el bien y el mal. La demonización del otro en cuanto enemigo.[14] El bien era Europa cristiana, el mal, el nuevo mundo. Que, había de redimir. Y si hablamos de cristiandad, de fe, claro está que no se remitía a la religación con Dios. Era toda una postura temporal. Esta “certidumbre de lo incierto”[15] era la ideología de una batería de instrumentos y técnicas de la llamada “cultura burguesa”. Nos referimos a las armas de metal, corazas, navíos y al caballo. La frase común, la cruz y la espada, fue común sí, pero en su utilización.
¿Pero cuál fue en sí, la ideología del primer enclave de la conquista y colonización de nuestra zona?
La conformó el jurista Juan López de Vivero Palacios y Rubios.[16] Estos son sus supuestos filosóficos, políticos y militares:
A. Si bien los pueblos infieles tenían jurisdicciones políticas, antes del advenimiento de Cristo, al llegar éste al mundo, esas tierras se le transferían.
B. Como Señor espiritual y temporal del orbe, sus sucesores serían los Papas.
C. Los Papas podrían reclamar, con derecho el dominio de las tierras y de las gentes de las regiones infieles.
D. Como San Pedro fue definido por Cristo como superior a todos los hombres, como “piedra” de la Iglesia, su trono estaría en cualquier otra parte del mundo, es decir, fuera de Roma. Lo que es lo mismo decir, el Nuevo Mundo, nosotros.
E. Al tener un trono orbi et Orbis, podría juzgar y gobernar a TODOS: cristianos, moros, judíos, gentiles y de cualquier otra secta o creencia que fuesen, como aclaró López de Gómara.
F. El Papa –por Alejandro VI- como SEÑOR DEL MUNDO, había DONADO a los reyes de España “las islas y tierra firme del Mar Océano”.
Los indios, tuvieron tres días para aceptar ésta doctrina geopolítica. Obviamente, los indios se sentían dueños de la tierra, porque eran los dueños de América, y sin poseer ni títulos, ni prueba material alguna, como los europeos, sabían, que sus ancestros habían estado allí mismo, donde ellos pisaban, nacían y morían. Y desde ya, no aceptaron los argumentos europeos. La reacción, fue terrible.
Al medio siglo del descubrimiento de América, se calculan que casi 20.000 indios murieron en Cuba, en la hoguera, por hambre, descuartizamientos, perseguidos por los mastines. Se alimentaron perros con carne de niños indígenas y muchas más atrocidades que permitieron que a los 500 años de aquel 1492 y años siguientes, se cambiara la palabra conquista, por evangelización de América. Las atrocidades de la doctrina, cobraron victimas europeas también por la misma época. Decíamos en otro capítulo que la historia es la lucha de los pueblos contra los imperios. Los imperios – con inusitada crueldad- impusieron otro orden social a las culturas americanas.[17] Recién cuando los pueblos se asimilan – cosa que sí hizo España muy a menudo con la América y no así Inglaterra en el Norte- en la colonización, baja la cuota de violencia sistémica, quedando sí, la servidumbre.
La Doctrina de la Conquista, dio paso a formas más inclusivas durante la colonización. Y las distintas órdenes religiosas siguieron la tendencia de los “perros de Dios” o dominicanos, antes responsables de la inquisición y luego, alarmados de las masacres de indios, fueron los que cambiaron, la mentalidad conquistadora, que sobrevivía en plena colonización. Pero como en el Río de la Plata hubo más colonización que Conquista, propiamente dicha, la amalgama surgió desde otras formas.
Una de esas órdenes y que tiene que ver con la evolución de Escobar, es la de los Padres Bethlemitas. De ellos se refieren también todos los investigadores locales restándoles importancia, reduciéndolos al término de vendedores en la operación comercial que deja como propietarios de éstas tierras a los Cruz. Su presencia colonial, como no podía ser de otra manera, no encaja en el iluminismo[18], ya que la ideología considera a la impronta de la conquista, la colonización española, la evangelización y a España misma como “reino de las tinieblas”. Como vimos, el proceso histórico que estructuró a la Argentina, a toda la América central y sur, fue con mucho dolor, fanatismo y al final de cierta amalgama entre conquistadores y conquistados, de colonos y colonizados. Sin embargo no podemos negar, subestimar, olvidar o tergiversar la historia colonial. Fuimos un enclave de España primero, para después ser una colonia y más tarde en 1816, un país con una madre: España. Fermín Chávez, en la Jornada del Pensamiento Nacional en Escobar, en 1988, dijo que:
a la historia se la puede pisar, pero borrar, nadie puede[19]
Y siguiendo ésta verdad debemos recordar la presencia de los oratorios en la etapa colonizadora. La orden de los barbones como se les llamaba. Una orden hospitalaria[20]
El profundo y meticuloso CARLOS BIROCCO, en un trabajo publicado en la Tercera Jornada de Historia del Partido del Pilar en 1994 titulado Propiedad de la tierra y conflictos sociales en el Escobar colonial nos expone que la historia de la propiedad de la tierra, se remonta a las épocas de la segunda Fundación de Buenos Aires, teniendo un fuerte tinte latifundista. En éste esquema, nos interesa resaltar aquí, lo siguiente:
“En cuanto a los terrenos de sobras (la amplia rinconada que posteriormente sería llamada Rincón de Riblos o de Escobar) quedaron fuera del reparto originario POR HABER ESTADO ASIGNADAS A COYAZARÉ, uno de los caciques de las inmediaciones. En 1620 se afirmará que dicho territorio no había sido dado en merced por Garay: por ser entonces monte y cañaveral bravo (por lo que), se dejó para el Cacique Coyazaré y sus indios, QUE LO HABITARON Y OCUPARON, TALARON Y LIMPIARON mucho tiempo hasta que todos murieron y se consumieron…” [21]
Birocco, sigue relatando los casi interminables conflictos de mercedes, hasta que puntualiza lo ocurrido con el famoso Rincón de Riblos y el fenómeno del arrendamiento y su especial persistencia.
“ …Llamados por la abundancia de recursos naturales del terreno y por su acusado aspecto de abandono, UNA MULTITUD DE PEQUEÑOS LABRADORES, se presentó ESPONTÁNEAMENTE en estas tierras a ESTABLECERSE EN ELLAS. Enterado de ello, Riblos logró en 1712 que el Gobernador Velasco y Tejada librara despacho de lanzamiento contras las personas que las ocuparon sin su orden, del que fueron notificados treinta y tres QUE SE HALLABAN POBLADAS DE LA OBRA BANDA DE LA CAÑADA DE ESCOBAR. Algunos de estos ocupantes precarios fueron expulsados, PERO SE PERMITIÓ A OTROS QUE PERMANECIERAN EN EL TERRENO YA SEMBRADO, IMPONIÉNDOLES UNA RENTA. Dos de ellos, Juna de Lumbida y Francisco Gaitán, fueron responsabilizados del pago del arrendamiento de CUANTOS SE AGREGARAN EN ADELANTE A SEMBRAR.”[22]
Y así, el prestigioso historiador, nos sigue dando ejemplos de la presencia humana en nuestra zona. Tal vez, ante la evidencia de”indios” y del Cacique Coyaré y de aquellos labriegos, el iluminismo local, no les dé crédito como los efectivos y primeros pobladores de la zona. Pero también estaban los Padres Bethlemitas, sus oratorios y sus conflictos.
Veamos sino una disputa por montes y bañados en nuestra zona:
“Aunque la legislación hispánica consideraba de propiedad comunal a los bañados, los propietarios de los terrenos inmediatos lograron apoderarse en la primera mitad del Siglo XVIII de las tierras bajas que circundaban la desembocadura del río Luján y la ribera del Paraná de las Palmas. LAS APETENCIAS DE LOS TERRATENIENTES se centraban en las riquezas forestales naturales de este extenso territorio, los montes de árboles del país o cimarrones que bajaban de la barranca a la costa del Paraná…
En 1751[23], Nicolás de la Quintana vendió sus dos suertes de estancia sobre el Luján al Convento Betlemítico de Buenos Aires. Aunque el traspaso de la propiedad comprendía los derechos sobre pastos y montes, LOS HABITANTES DE LAS INMEDIACIONES parecieron no comprenderlo así, pues pretendían el libre disfrute de las maderas en terrenos que consideraban comunales. En diciembre de 1751, LOS VECINOS DEL LUJÁN y LA CAÑADA DE ESCOBAR, se quejaron en una presentación ante el Cabildo de Buenos Aires “DE QUE LOS P.P VELEMITAS LES IMPIDEN EL QUE PUEDAN CORTAR LEÑA, PAJA, ESTACAS Y DEMÁS MENESTERES PARA EL ABASTO DE SUS CASAS EN LA COSTA DEL PARANÁ, TIERRAS REALENGAS Y DESTINADAS PARA ESTE FIN”.
El Cabildo que en la primera mitad del siglo se inclinara a favor de los terratenientes, respaldó EN ESTE CASO A LOS PETICIONANTES Y ENVIO UN RECADO AL PADRE PRESIDENTE DE LA ORDEN PARA QUE NO ESTORBARA EL CORTE DE LEÑA EN LAS AGUAS BAJAS DEL RIO.
CUATRO AÑOS MAS TARDE, LOS VECINOS DEL PARTIDO ENFRENTARON IDENTICAS PROHIBICIONES POR PARTE DEL CAPITÁN FERMÍN DE PESOA, QUE LES IMPEDÍA QUE PUEDAN PASAR A LOS MONTES DEL PARANÁ A CORTAR LEÑA, PAJA, CAÑAS, MADERAS Y LO DEMÁS QUE FRUCTIFICAN LOS MONTES REALENGOS.
Pezoa excusó su actitud, pretextando que el INGRESO DE ESTOS FAENADORES ocasionales le causaba DAÑO EN LAS HACIENDAS. Pero el ayuntamiento porteño, ante quien fue llevado el caso, ordenó a Pezoa que; NO LES EMBARACE LA ENTRADA, NI CORTE DICHOS EFECTOS POR CONVENIR AL BIEN PÚBLICO.
EN 1756, el capitán Pezoa vendió su parte en el Rincón de Escobar a Don Manuel de Pinazo, quedando de esa forma desvinculado de la más extensa porción de latifundio de Riblos. Solo conservó las dos suertes principales que le tocaron sobre el Luján y una estancia situada EN LA ISLA DE ESCOBAR DE LA BANDA DE ADENTRO, CUYOS GANADOS PUSO AL CUIDADO DE ESCLAVOS NEGROS (el mismo era hijo de una esclava negra).
Con Pinazo, la disputa sobre los bañados volvería a repetirse, ya que éste intentaría agregarlos a sus dominios.
En 1774 realizó la mensura de sus posesiones en Escobar que partía desde la “lengua del agua” y no desde la barranca, como había sido costumbre desde el reparto de Garay. Al ser desplazados los linderos VARIAS POBLACIONES RESULTARON COMPRENDIDAS DENTRO DE SU PROPIEDAD, quedando los PERJUDICADOS en la opción de pagarle el arrendamiento por el TERRENO o DESPOBLAR SUS FINCAS. Diecinueve vecinos elevaron su petición ante el Cabildo de Luján, nuevo árbitro DESDE QUE ESTE POBLADO SE CONSTITUYERA EN VILLA, en que denunciaban las ideas ambiciosas de Pinazo, cuya petición era la de CONSTITUIR A TANTOS INFELICES BAJO EL YUGO DE ARRENDATARIOS.
Siguiendo la tradición iniciada por el Cabildo porteño, el de Luján dictaminó que Pinazo NO INNOVE EN ESTO LA COSTUMBRE INMEMORIAL DE AMENSURAR LAS TIERRAS DESDE LAS BARRANCAS DEL BAÑADO, QUEDANDO ÉSTE LIBRE. Principios consuetudinarios rescatados por la legislación indiana, reservaban estas aguadas, pasto y montes AL USUFRUCTO COMUNITARIO.
Terratenientes como Pezoa, de la Quintana, los Betlemitas y Pinazo aspiraron a convertirse en propietarios de los bañados, pero aunque en la primera mitad del siglo sus pretensiones obtuvieron el respaldo del Cabildo porteño, hacia mediados de la centuria, tanto éste ayuntamiento como el de Luján, viraron su posición hacia la defensa “del bien público”, desconociendo las pretensiones de éstos latifundistas a la titularidad sobre las tierras bajas y sus riquezas forestales. Ello no impediría empero, que la tendencia a la apropiación de terrenos comunales, que Mariluz Urquijo atribuye al avance arrollador de los principios individualistas, pero que no es más que otra faceta, para que la lucha de los terratenientes por obtener el completo control del suelo cobrara su impulso
Definitivo hacia fines del siglo XVIII; no faltan ejemplos de ello para el resto de la Campaña bonaerense.[24]
En igual sentido – sobre la actividad y ubicación de la población rural- nos dice un analista norteamericano, especialista en “fronteras”:
“…Un censo de la ciudad de Buenos Aires en 1744 solo registraba 327 propietarios en una población de más de 16.000 habitantes. En la campaña había solo 168 propietarios entre más de 6.000 residentes rurales. Unos pocos dueños controlaban bastas extensiones de 333.000 a 400.000 acres, dónde los esclavos sacrificaban ganado cimarrón para aprovechar el cuero y el sebo. Veintitrés estancieros dominaban LAS FERTILES MARGENES DEL RIO DE LA PLATA, EL PARANÁ Y EL RIACHUELO, formando un cinturón de hierro…”[25]

O sea que seguimos hablando de personas, asentadas, con una división del trabajo, con una identidad y plena conciencia de las diferencias, roles y status que toda sociedad conforma. Pero la “mentalidad conquistadora” está estructurada de esa manera: ve desiertos, dónde hay un mundo distinto al propio. No en vano, los primeros geopolíticos –españoles- renombraron tierras, personas y naturaleza ajenas, con términos y palabras propias. Ciudades, regiones, tribus, se convirtieron en la extensión del Imperio Español.
Probada entonces, la presencia de habitantes en nuestra región, sería conveniente detenernos en ciertas disposiciones con respecto al origen de los pueblos de la provincia de Buenos Aires:
“EN TORNO A LA FIJACIÓN DE LAS FECHAS DE FUNDACIÓN DE LOS PUEBLOS Y PARTIDOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Fernando Enrique Barba
A través de los años, el Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires debió responder innumerables consultas sobre la fecha de creación de diferentes pueblos y partidos. Por ello, se fueron estableciendo pautas generales que luego se convirtieron en normas, que pueden resumirse en los siguientes puntos:
Determinación de la fecha de creación de un partido
1.- Durante el periodo colonial, se toma como fecha la de la designación del Alcalde de Hermandad, por ello muchos partidos creados antes de 1810 tiene como día de creación el 1° de enero;
2.- Para el período independiente, leyes y decretos que fijan la fecha con toda exactitud. En el caso de las leyes, siempre se considera la fecha de promulgación.
Determinación de la fecha de fundación de un pueblo o ciudad
l.- Acta de fundación; este es uno de los casos más raros y en la provincia de Buenos Aires la más conocida es la de la fundación de la ciudad de La Plata;
2.- Decreto o ley de creación. Muchas veces los decretos de aprobación de la creación de un pueblo no aparecen publicados y entonces se debe rastrear el expediente de solicitud. El mismo puede encontrarse en el Archivo Histórico o en la Dirección de Geodesia de la Provincia de Buenos Aires, tal es el caso de Tolosa, localidad del partido de La Plata. Los dos casos anteriores son los más fáciles de resolver y en los que no caben interpretaciones mayores. Sin embargo, gran número de pueblos, de origen colonial y posterior a 1810, no se encuadran en los puntos anteriores, es decir, no existe, o no se encuentra, ningún acta o norma legal en torno a su fundación. En estos casos, la norma aplicable es la siguiente:
3.- La fecha del primer loteo.
4.- La fecha de la inauguración de la estación ferroviaria, ya que muchos pueblos se originaron en forma espontánea en torno a ellas.
5.- La fecha de establecimiento del primer oratorio o iglesia, que sirvió para aglutinar población dando origen a un pueblo…”[26]
Sumemos a ésta criteriosa jerarquización de los posibles orígenes de las poblaciones bonaerenses, la presencia de otra ciudad de Belén pero en la provincia de Catamarca. La presencia de un sacerdote emprendedor en 1681 y coincidentemente con su objetivo y pasión cristianos, dirigidos a la VIRGEN DE BELEN, motivó ese nombre.
La autoridad del historiador Enrique Barba, lo exime de cualquier duda en el articulado producido y arriba mencionado. Los mismos siguen – fundación a partir de Fuertes, etc., pero no cubren nuestro debate. EL PRIMER ORATORIO. Es nuestro caso. Porque fue primero, anterior, al loteo de 1877. Oratorio Betlehemita, que, como vimos registró aglutinación de personas, con sus labores y conflictos, con identidad, hasta llamados vecinos por la autoridad virreinal. Con una identidad dada por la devoción al niño Jesús de…Belén. Y recordemos que en esos tiempos la religión, era toda una ideología de referencia social y cultural. Fueron también propietarios. Y una situación que hace al “pueblo” como tal, el de apaciguar los conflictos, para que prime el BIEN COMUN. Es decir, algo para todos. Los autores iluministas locales, han manifestado inclusive una posible transliteración del nombre Belén de Escobar, justamente a la aglutinación social que comentamos:
“Podríamos”, dicen los mencionados, que “la devoción de Doña Eugenia Tapia de Cruz por el Niño Dios, bien pudo ser consecuencia de su admiración hacia aquellos monjes hospitalarios, que sacrificaron sus vidas a favor de los pobres, los menesterosos, inválidos y enfermos.[27] No, no podríamos. Fue. Por eso Belén. Con respecto a la Estación ferroviaria, tampoco cabe, porque no se creó un pueblo por ley o imposición tecnológica ferroviaria. YA ESTABA. Lo afirman hasta los mismos autores iluministas locales. Y fueron habitantes, y vecinos, legitimados por las autoridades coloniales. Fueron los primeros vecinos de Escobar. No es posible olvidarlos. Menos aún, seguir negándolos. Existieron, porque allí vivieron, trabajaron y murieron. Pero, no es nuevo esto de pisar la Historia…lo que no se puede es borrarla.[28] Lo mismo sucedió con el siguiente enclave, el de 1877 y años siguientes, con el ferrocarril británico cortando en varias secciones todo el territorio y alejándonos del río Paraná. Una Geopolítica desde afuera.
[1] enclave. 1. m. Territorio incluido en otro con diferentes características políticas, administrativas, geográficas, etc. 2. m. Grupo étnico, político o ideológico inserto en otro y de características diferentes. Real Academia Española © Todos los derechos reservados
[2] La ideología a la cual nos referimos es la demoliberal. Planteada por Sarmiento define a la conquista española de oscurantista, restándole toda significación civilizatoria. Para los adscriptos a la teoría ferroviaria lo único civilizado –frente a lo bárbaro: indios, españoles y gauchos- ha sido y es el ferrocarril inglés y la cultura del progreso indefinido del liberalismo.
[3] La respuesta es un sí, la hace el prestigioso historiador Ricardo Levenne.
[4] J.M.Rubio Conquista y Colonización del Plata. Ed. A.Ballesteros Beretta. Barcelona 1942
[5] Assadourian C.S Beato C. Chiaramonte J.C Argentina: de la conquista a la independencia. Editorial Hispamerica .1986 Página 317
[6] Ibídem. 3. La Población: sus variaciones. Página 333.
[7] Kirbus, Federico. La primera de las tres fundaciones. Edición del autor.1979/1980.
[8] La Dirección de Investigaciones Históricas de la Municipalidad, área Museo Dr. Agustín Campiglia de Escobar, posee no solo restos arqueológicos de la legendaria zona de Las Vizcacheras, obtenidas por la Asociación Amigos del Museo Campiglia y los invalorables aportes del Licenciado Luis Mesa, el Prof. Marcelo Álvarez, el incansable guía Tomás Gaitán y otros. Hay –restos de alfarería, huesos de animales y humanos, pertenecientes a los primitivos habitantes-. Otros vecinos de Escobar poseen puntas de lanzas de hierro y yelmos, que aseguran haber encontrado en el lugar. Nuestras entrañables “leyendas” locales hablan de combates entre españoles y naturales. Es una posibilidad, debido a la “guerra al indio” iniciada por la mentalidad conquistadora que si antes combatió contra los moros, aquí debería hacerlo contra otros “infieles”, los indios. El Arquitecto Ivo Iacouzzi, también posee un profundo “saber” sobre ésta emblemática zona del Partido de Escobar.
[9] Romero, José Luis. Latinoamérica, las ciudades y las ideas. Editorial Siglo XXI editores,1986, Página 63
[10] Romero, José Luis. Latinoamérica, las ciudades y las ideas. Editorial Siglo XXI editores,, 1986, Página 177
[11] Ibídem. Página 176
[12] Ibídem. Página 176
[13] Romero, José Luis. Latinoamérica, las ciudades y las ideas. Editorial Siglo XXI editores.1986.Página 65.
[14] Smith, Carl. El concepto de lo político.
[15] Así definió a la fe, Erich Fromm en La Revolución de la Esperanza, 1970.
[16] Palacios y Rubio, J.L De las islas del Mar Océano. En Puigróss, Rodolfo. De la Colonia a entre los dolores de la guerra. Pese a que De las Casas le sacó al Papa Pablo III una Bula por la cual se declara hombres a los indios, se los deshumanizaba a menudo. Había debates, pero la guerra dictaba la doctrina de la conquista.
[18] Se alarmaron los ingleses por ejemplo, y se olvidaron de su Compañía de las Islas Orientales que en su afán progresista no trepidaron en invadir, robar, matar a los pueblos que no los aceptaban. La India por ejemplo. Nuestras Invasiones Inglesas (1806-1807) fueron otro ejemplo de iluminismo y progreso indefinido. Era el mecanismo común de los colonialismos: si no se comerciaba, se invadía. Comercio o guerra.
[19] Jornada efectuada en la Casa de la Cultura.
[20] San Pedro de San José Betancur (1626-1667) El Beato Pedro de San José Betancur nace en Villaflor de Tenerife el 21 de marzo de 1626 y muere en Guatemala el 25 de abril de 1667. El Beato Pedro de San José Betancur supo leer el Evangelio con los ojos de los humildes y vivió intensamente los Misterios de Belén y de la Cruz, los cuales orientaron todo su pensamiento y acción de caridad. Visitó hospitales, cárceles, las casas de los pobres; los emigrantes sin trabajo, los adolescentes descarriados, sin instrucción y ya entregados a los vicios, para quienes logró realizar una primera fundación para acoger a los pequeños vagabundos blancos, mestizos y negros. Atendió la instrucción religiosa y civil con criterios todavía hoy calificados como modernos. Construyó un oratorio, una escuela, una enfermería, una posada para sacerdotes que se encontraban de paso por la ciudad y para estudiantes universitarios, necesitados de alojamiento seguro y económico. Recordando la pobreza de la primera posada de Jesús en la tierra, llamó a su obra «Belén». estaba surgiendo aquello que más tarde debería tener su desarrollo natural: la Orden de los Bethlemitas y de las Bethlemitas, El Beato Hermano Pedro se adelantó a los tiempos con métodos pedagógicos nuevos y estableció servicios sociales no imaginables en su época, como el hospital para convalecientes.

[21] Birocco, Carlos María, obra citada.
[22] Ibídem.
[23] Fue el 5 de noviembre de 1751. Las propiedades de las que hablamos, fueron de los Bhetlemitas desde ese año hasta 1779.
[24] Birocco, Carlos María en Los expediente del Valle de Santiago Apéndice 1 de Francisco Javier de Eitzaga Amorrootu.
[25] Slatta, Richard W. Los gauchos y el ocaso de las fronteras. Editorial Sudamericana.1983.Página 161.
[26] Texto extraído de la REVISTA DE HISTORIA BONAERENSE, N° 9, año 1996, y enviado al autor por el Instituto de Historia de Morón y por su Directora la Profesora Graciela Sáez.

[27] Gnemmi, Arnoldo Argentino. “Belén de Escobar: el porqué de sus nombres. 2das jornadas de Historia del Partido del Pilar, 1992.
[28] Chávez, Fermín. En conferencia dictada en Escobar en 1989.

miércoles, 6 de mayo de 2009

INVESTIGACIÓN NÚMERO 3/5/2009 : LA GENERACIÓN DEL 80 EN ESCOBAR Y SU INTERPRETACIÓN DE LA HISTORIA DE ESCOBAR

Cuando observamos las vías férreas, cortando literalmente las ciudades que conforman el Partido de Escobar hoy. Contribuyendo al caos vehicular y al permanente “corte” en dos del centro urbano. Le sumamos la urbanización de Ing. Maschwitz, parecidísima a la ciudad de La Plata y Campana, por sus diagonales y plaza. En ella y en medio, el busto de Emilio Mitre mirando la Estancia Los Arenales. La urbanización de Belén de Escobar con su eje en la Estación Ferroviaria y lejanísima al Río Paraná. Que la Plaza de Escobar frente a la Iglesia Natividad del Señor, con un diseño y trazado al modo español. Y que hubo otra plaza que no fue. Que en la misma Maschwitz, habitó Benito Villanueva, vicepresidente de la Nación, Presidente de Sociedad Rural Argentina, criador de caballos de raza, que se vendían en Inglaterra. Que la Estación Maschwitz, pasa a escaso metros de la antigua estancia Los Arenales del mismo Villanueva, y que sabemos que el tren ahí sí paraba para acomodar su preciosa carga de caballos de raza. El poderoso interés del Ing. Carlos Maschwtiz en construir los terraplenes para el ferrocarril, que aún existen. Que en Matheu, fue vital a la cadena de molinos harineros, estar cerca del ferrocarril, debemos reflexionar sobre éste ordenamiento y concluir que no fue caprichoso. Amerita analizar la geopolítica que se imprimió en la zona y que tuvo al Progreso desde afuera, como marketing principal en 1877. Recordemos entre otras características que: El iluminismo como ideología y geopolítica europeas, se basa en el universalismo de la razón y en la apropiación de la Historia del otro.
La legitimación de éste concepto iluminista en nuestra zona, correspondió en principio a un aviso de remate que descubrió el Sr. Arnoldo Gnemmi. Pero los antecedentes de ésta delimitación y el concepto del paso civilizador del ferrocarril y la presencia de una posible posta de caballos viene de mucho antes. La Revista Autoclub – Número 160, de Marzo de 1980 - definieron por mucho tiempo el origen de Escobar. Gnemmi, en un artículo aparecido en un libro de 1992 “Segundas Jornadas de Historia del Partido del Pilar 1992”, página 168, lo dice expresamente:
Cómo obedeciendo a un mandato divino, el 4 de marzo de 1877, nace en las praderas de la Cañada de Escobar, el nuevo pueblo de Belén”.
El año anterior, 1876, se había inaugurado la línea férrea Buenos Aires-Campana. Una vez planteado el tema, otros investigadores (Juan Pablo y Aldo Abel Beliera) retomando el concepto de ferrocarril-progreso-civilización, no hicieron más que multiplicar la racionalidad iluminista. Como si se necesitara un origen, una madre y una identidad, no se reflexionó más sobre el tema. Había detrás de éste dato -4 de marzo de 1877- toda una epistemología y desde ya una geopolítica definida desde el exterior. Fue el “marketing” epocal de 1877. La prueba que el iluminismo nos daba, del progreso cierto.
Gnemmi continúa luego en la página 169 del mencionado libro con un relato aparentemente ucrónico que preanuncia en la página 168:
Hagamos volar la imaginación-dice- y situémonos en un soleado día del mes de febrero del año nombrado – 1877 – Un tren procedente de la ciudad de Buenos Aires surca las fértiles tierras de la Cañada de Escobar, atrás va quedando el arroyo madre que le dio origen, y los pasajeros entretienen la vista en alguna casona, galpones o ranchos de las estancias del lugar. Ovejas, caballos, plantaciones de maíz. Nada indica que el tren vaya a detenerse, pues al no existir estación está convenido que quien necesite viajar haga desde lejos las señas correspondientes…muy a la distancia se observa una densa humareda que proviene de una destilería de alcohol logrado con maíz, construida junto a las prominentes barrancas cercanas al río Luján…
….” ¿Cuál es el motivo del viaje de la Señora? ¿Y el porqué de los papeles que ha repartido? NADA MENOS QUE EL PREANUNCIO DE LA FUNDACIÓN DE UN PUEBLO, QUE SE LLAMARÁ BELÉN, por decisión de la respetable dama[1], que lleva el plano de un loteo… “
Se asemeja ésta relativa ucronía, y la acción llevada a cabo en 1877, a la que efectuaría Roca en el “Desierto”, que, como todos sabemos, había más gente, que en la entonces portuaria Buenos Aires. La diferencia está en:
Primero. Quién define. Segundo. Qué o a quienes estamos definiendo. Roca en ese tiempo, y buena parte de los interesados en expandir el territorio por cuestiones que vimos en el anterior capítulo, fueron iluministas, es decir, que si no encajaban –esos humanos y su existencia- en la racionalidad, no existían, o eran parte de las sociedades tradicionales o bárbaros, en el decir de Sarmiento. Gnemmi nos habla de casas, galpones, de trabajo, de maíz, de destilería, de estancias, de nombres, de identidad. ¿Es decir, que esa agrupación humana que venía desde el tiempo de la colonia española, aún, no era un pueblo? Faltaba…que el ferrocarril tuviera una Estación fija. Que la “civilización” importada bendijera el lugar con su presencia. Y que fuera el ferrocarril inglés…quién FUNDARA[2] Escobar, pero el verdadero pueblo el nuevo, no el que ya había nacido en tiempos de la Colonia o más atrás.
Gnemmi, al final de la página 169 se disculpa por la geopolítica aplicada:
“Los talleres Kraff de Buenos Aires imprimieron los afiches de propaganda ilustrativa del remate de 80 manzanas, divididas en partes iguales por las vías del ferrocarril, con la estación en el centro, es decir, un pueblo partido en dos, con una plaza en cada lado, sin avenidas o diagonales que le den amplitud. SIN DUDA UN ERROR INVOLUNTARIO DE SUS DIAGRAMADORES.”
Vale la pregunta… ¿los empleados diagramadores de afiches fueron los que organizaron urbanísticamente a Belén de Escobar? ¿Nadie aconsejó una planificación como la de Campana por ejemplo, que no tiene el ferrocarril en el medio del “pueblo” y está al lado del río? Y se agrava el hecho, porque nadie detuvo esa redefinición del espacio vital que el pueblo de Belén iba a sufrir.
En otro sentido, el investigador Juan Pablo Beliera Virgadaula, que evolucionó desde la genealogía de su propia familia, al proto relato histórico zonal, no se salió mucho del esquema iluminista importado. Leemos del mencionado Virgadaula:
“EL PRIMER REMATE
Finalizada la mensura y trazado del futuro “pueblo” se procedió a promover la venta de lotes, mediante el volante que especifica el suceso comercial en los siguientes términos: - y menciona aquí el texto del volante que ya vimos- ESTE ACONTECIMIENTO COMERCIAL, REALIZADO EN EL AÑO 1877, FUE EL PUNTAPIÉ INICIAL QUE PERMITIÓ EL POBLAMIENTO DEL PUEBLO DE BELÉN”[3]
Pareciera que también para Beliera Virgadaula, las agrupaciones humanas existentes desde la época de la colonia, que poseían una identidad y una conciencia geográfica, una organización de las fuerzas productivas y una cultura, no calificaban para ser pueblo.
Pero no habla de Fundación, solo de creación:
“ Mediante ordenanza 2.016/96, se instituyó como fecha de simbólica creación del pueblo de Belén, hoy Ciudad de Belén de Escobar, el día 4 de marzo de 1877, tomando como punto de partida ese loteo y posterior remate que permitió el asentamiento de NUEVAS FAMILIAS en los terrenos aledaños a la Estación Escobar”[4]
Pero también nos da a entender que el iluminismo se apropió de la Historia, como describíamos en el punto 1 de éste trabajo. Se refiere aquí a nuevas familias en los terrenos aledaños a la Estación Escobar. ¿Los que no vivían cerca del ferrocarril, no eran también el Pueblo de Escobar? El pensamiento de la Generación del 80, inmiscuido en las investigaciones de historia regional. El etnocentrismo y el europeísmo al uso nuestro. Y una opinión la de Virgadaula, a dos aguas, ambigua, porque habla de “simbólica creación” y de “punto de partida” de ese loteo para el asentamiento de NUEVAS FAMILIAS. Si vinieron nuevas familias, quiere decir que había otras, por ende, ya había pueblo. Además, su libro se titula Historia del Poblamiento de los pueblos del Partido de Escobar.
Esta racionalidad ha generado no pocas contradicciones. Es que el hecho de haber nacido en un país y pensar desde otro, causa no pocos desgarramientos-Alberdi-. Podríamos decir que es nuestra lucha interna –todos- aquí las leemos en Gnemmi y las tiene Beliera:
“EL POBLAMIENTO Y LA FORMACIÓN DE LOS PAGOS
La Fundación de Buenos Aires y sus repartimientos de tierras, iniciaron la colonización de estos territorios, dando lugar al establecimiento de las primeras estancias o poblaciones, en una gran franja territorial que se conoció como la campaña de Buenos Aires.”
¿Entonces había POBLACIONES? ¿O estancias y poblaciones es lo mismo? ¿Poblaciones, viene de pueblo? Virgadaula lo aclara en una nota al pie de la página 13[5], pero dice lo que nosotros: eran lugares donde se establecieron las primeras familias dedicadas generalmente al acopio de ganado cimarrón. Y lo repite en todas las publicaciones. Y es más, al haber practicado la genealogía familiar, se encontró con que antes del ferrocarril…había pobladores. No agrega ni quita nada al comentario propio. Sigue diciendo y aceptando que había gente. No la acepta como pueblo. No puede resolver los términos pueblo-ferrocarril inglés-fundación. Deambula en la reducida brecha del liberalismo del siglo XIX. En suma, la campaña bonaerense estaba habitada antes del camino de hierro que hicieron los ingleses. Pero sigue aclarando y repitiendo Beliera Virgadaula:
“EL FERROCARRIL Y LA FORMACIÓN DE LOS PUEBLOS
Recién a finales del siglo XIX, con la construcción de los ramales ferroviarios, que cubrían el trayecto Buenos Aires-Campana, habilitado el servicio en el año 1875 y el otro, desde la estación Victoria hasta Coronel Zelaya, habilitado en 1892, se INICIÓ LA OCUPACIÓN DE LOS TERRITORIOS UBICADOS A LA VERA DE LAS PARADAS O ESTACIONES FERROVIARIAS, instaladas a lo largo de esos ramales.
El primer paso consistía EN MENSURAR Y DIVIDIR ESAS TIERRAS EN MANZANAS, FRACCIONARLAS A SU VEZ EN LOTES Y LLEVAR A CABO EL MARCADO DE SUS CALLES. ESTE TRAZADO URBANÍSTICO, SE EFECTUABA EN UN AREA LIMITADA A LOS CONTORNOS DE LAS ESTACIONES. LA VENTA DE LOTES, SE REALIZABA MEDIANTE EL REMATE PÚBLICO. ESTE FENOMENO COMERCIAL, FUE SIN LUGAR A DUDAS, UN HECHO SIGNIFICATIVO, QUE PERMITIÓ EL ASENTAMIENTO DE NUEVOS GRUPOS FAMILIARES, EN UN LIMITADO ESPACIO FISICO, DENOMINADO GENERICAMENTE COMO “PUEBLOS”, QUE GENERALMENTE TOMABAN EL MISMO NOMBRE QUE LAS ESTACIONES FERROVIARIAS. “
Nos sigue diciendo Virgadaula, que ya había gente. Lo repite. Pero lo dice rápido.[6] No es importante al iluminismo. Es el pasado. Es la sociedad tradicional que describen los que adscriben a la sentencia sarmientina de “civilización o barbarie”. Le importan si, los “nuevos grupos familiares”. Y nos da a entender que fue la geopolítica británica quién organizó el espacio y el tiempo de la campaña bonaerense. Menciona un hecho tan trascendental como el pueblo, como algo “genérico”, cuando en realidad es un hecho único. Nos está diciendo, que tenían poca importancia para los ferrocarriles lo que había en medio de la Estación Central y el final de la línea[7]. En este caso el Puerto de Buenos Aires y el Puerto de Campana. Pero Virgadaula reconoce que había gente en la región:
Página 42 del libro El Partido de Escobar, estudio histórico genealógico, dónde Beliera Virgadaula realiza una cronología de la venta de tierras en el Siglo XVIII:
“…Venta de una estancia poblada en el Pago de Luján, de ésta banda del río en la Cañada que llaman de Escobar…”
En el mismo libro, y en la página 83:
“Este tercer censo se practicó, a fines de otoño de 1744, dando una cifra en la Campaña de Buenos Aires igual a 3.367 hombres; 2.688 mujeres; 2.476 sin especificar, 1.101 indios, negros, mulatos, mestizos y pardos; dando un total de 9.632 vecinos.
El pago de Luján estaba constituido por 151 familias, EL SECTOR MAS POBLADO ERA LA CAÑADA DE ESCOBAR, la que desde sus nacientes (Gral. Rodríguez) hasta el Rincón de la Cañada, contaba con sesenta y ocho familias asentadas, CON CHACRAS, de las cuales cincuenta y tres ARRENDABAN tierras a Fermín de Pesoa y dos a Manuel de la Cruz y Martínez.
En referencia al Rincón de la Cañada de Escobar, éste sector estaba POBLADO por doce familias con un total de 71 miembros, TODOS CON TIERRAS PROPIAS, ESTANCIAS Y HACIENDA…”
Luego hace un listado con nombres y apellido de los pobladores – Familias que poblaban el Rincón de la Cañada de Escobar. En el Capítulo V habla de pobladores destacados ¿? Página 231. Claro, los destacados eran propietarios de tierras, comerciantes o funcionarios. Siempre hay una atmosfera de “estructura vacía”, de Estancia lejana, dónde solo hay campos, vacas, ovejas, peones y…el estanciero. Que, junto al vendedor y comprador de tierras, parecen ser toda la historia posible.[8] Y NADIE MÁS. Nos referimos al actor principal de la historia: el colono primero, el gaucho después. No hay vida cotidiana, es decir, la historia que se construye todos los días. Tanto el pulpero, como el resero y el arriero. Que junto a nuestros ríos y arroyos, eran el pueblo de entonces y su geografía. Junto a los propietarios pequeños y los grandes también.
Hay en la historia apropiada del 4 de marzo de 1877, una permanente alusión al Tiempo, pero no a los tiempos. Es decir. Que todos los nombres que menciona, fueron los antepasados de actuales familias. Hecho que no continuó en 1877. Un Tiempo estanco. Y una sociedad tradicional como la llamó el evolucionismo antropológico y Sarmiento entre nosotros. El pasado idílico del gaucho, el centauro de las pampas. Hasta 1877. ¿Qué pasó con esas familias cuando llegó el ferrocarril en 1877? ¿Dejaron de ser los primeros, porque su procedencia viene de la conquista y de la colonia y el Pueblo solo comenzó a ser tal, luego del Ferrocarril inglés? ¿El Nuevo pueblo como dice el cartel de remate borró la Historia desde la colonia hasta el ferrocarril?
Leemos la confirmación directa de éste error conceptual en la Revista La Hoja de Escobar del 1 de marzo de 1996:
“…El anterior detalle de las investigaciones que realizamos en 1983/84 –se refieren al plano de remate de Gnemmi-, CREEMOS QUE NO DEJAN DUDAS, QUE EL PUEBLO DE BELEN, AL NO EXISTIR UNA FORMAL ACTA DE FUNDACIÓN, NACIÓ OFICIALMENTE EL DIA DOMINGO 4 DE MARZO DE 1877, CUANDO SI COMENZÓ OFICIALMENTE EL REMATE DEL POBLADO, A CUYO CARGO ESTUVO EL REMATADOR, VENIDO DEL PUEBLO DE SAN MARTIN, DON LISANDRO MEDINA.” [9]
No. No hay ningún indicio de OFICIALIDAD alguna en el remate privado de 1877. No hubo NADIE OFICIAL, que representara a un organismo OFICIAL, para efectuar la fundación o que trajera la autorización OFICIAL, para el trazado del ejido urbano. Salvo que consideren los autores, que la manía ferroviaria de entonces y su prédica de progreso indefinido, más la especulación de tierras, fuera UN ARGUMENTO OFICIAL. Tal vez.
Pero Beliera aporta un concepto interesante surgido de la misma ideología iluminista:
“ La Pampa, ese paisaje tan especial de inmensas y apenas onduladas llanuras, de verdes pastizales, surcada de ríos, arroyos y cañadas, con pequeños montes aislados en el horizonte, fue el escenario dónde se formaron los primitivos pobladores y en donde instalaban sus primeras estancias, mediante el acopio de ganado realengo, cambiando, no solo su aspecto físico y espiritual, sino, que afianzaron los conceptos de COMUNIDAD, CUNA, NACIONALIDAD, ORÍGEN, PROCEDENCIA, NOCIONES BASICAS, que le permitieron tomar conciencia de “PATRIA”.[10]
En consecuencia, el PUEBLO, concepto que hacemos coincidir en éste caso con el de PATRIA, en el prólogo de éste libro: la patria es el lugar dónde se nace y la memoria de nuestros antepasados. Frase atribuida al escritor revisionista José María Rosa. Tal cual. Antes de 1877, había pueblo entonces. Una nacionalidad, como se dice arriba.
En la página 74 leemos:
“…la Revolución de Mayo, punto de partida, de muchas luchas intestinas, hasta llegar a la Organización Nacional, cuando la Patria obtuvo el rango de Nación.” [11]
Todas las revoluciones han periodizado el tiempo. La nuestra de 1810, no fue una excepción. Y es más una categoría política, que histórica, propiamente dicha, porque a partir de ella, se segmentó la acción de los hombres en el pasado, de acuerdo a quienes eran, que intereses tenían y con qué partido estaban. Pero tratemos todos de ser coherentes. La Historia – con mayúscula-comenzó a construirse antes de la Conquista, con los primeros pobladores, y en 1751 se aglutina con los oratorios Bethlemitas, comenzó otra etapa, hasta 1810, que, se inicia otra concepción del espacio. Pero la Nación[12], y en nuestro caso, es una existencia permanente. Así como no podemos separar en nuestro país, el término Estado-Nación, menos aún el de Nación-Patria. Creer a pie juntillas, que la Nación se inició en Mayo de 1810, o en 1860, es ser iluminista, recordemos: es haberse apropiado de una historia que comenzó mucho tiempo antes, con los antiguos POBLADORES, como le dicen al pueblo Gnemmi-Beliera. Es darle un sentido ajeno a la propia evolución. Como realmente ocurrió desde las geopolíticas que se apropiaron de nuestro espacio vital. Es la vieja y siempre recurrente línea histórico-política, Mayo-Caseros.[13]La ausencia total de profundización en la historia nacional y provincial, y lectura de fuentes diversas, más la posibilidad de contextualizar hechos propios en el contínuum temporal, genera en muchos investigadores la creación de cronotropos y universos concentracionarios. Se tuvo una visión inmobiliaria[14] de la región, que anuló toda otra consideración. A la vez, cierta funcionalidad con la ideología preponderante. Estos espacio-tiempo que se generan presentan las siguientes características:
Allí sucede todo. Es un relato autosuficiente. No hay causas externas determinantes y las que se aceptan, se aceptan totalmente, sin análisis, en desmedro de las causas internas. Todo se hace por obra de ciertos demiurgos, benefactores, el Estado Municipal, empresas o instituciones. Estos son los únicos ejes de estudio. Nada por propia evolución sociocultural. No existe el conflicto social. Menos aún la alternativa en todos sus aspectos. No hay contracultura alguna. Es la línea temporal recta y rígida, del iluminismo, cuando se apropia de la Historia y le da su propio sentido y segmentaciones. Vemos así, que éste historicismo apropiado, es también un instrumento de negación de nuestra cultura nacional y dentro de ella, de nuestra Historia. Y vaya si no se apropió del pasado el ferrocarril inglés al determinar que desde allí se “fundaron o crearon” nuevas poblaciones, como ha escrito Beliera Virgadaula y Gnemmi. Directamente no tomaron en cuenta las anteriores agrupaciones humanas, al ferrocarril. Pero… ¿qué es un Pueblo? Porque es el concepto, es sí, nuestro eje de debate y propuesta. Concepto desvirtuado y despojado de significado por los investigadores mencionados, como reflejo de la ideología que animó a la Generación del 80 y que por cuestiones educativas, todos, fuimos rociados.
Un pueblo, según el Diccionario de Ciencias Sociales y Políticas está relacionado con la identidad:
“Las identidades colectivas que cristalizan en la idea de pueblo pueden tener como aspectos esenciales la comunidad de un territorio (el pueblo del Nilo, el pueblo de París) la identidad histórico religiosa (el pueblo Judío), la identidad cultural (el pueblo quechua) la identidad política (el pueblo argelino) o la identidad social (el pueblo trabajador). En los hechos los diversos componentes se combinan, aunque no siempre.”[15]
Los autores mencionados no tomaron en cuenta el tema de la identidad. Y los habitantes de entonces, la poseían. Había una referencia geográfica, -comunidad de un territorio- una cultural, religiosa y faenas –el mundo rural colonial y post colonial- por las cuales se ganaban la vida. ¿El pueblo del Valle de Santiago, no es un pueblo? ¿El pueblo de la Cañada de Escobar? ¿El pueblo del oratorio religioso Bhetlemita? No solamente es pueblo, quienes se adaptan o se relacionan con las nuevas tecnologías, sino aquellos que han intervenido en la evolución social y cultural. Obviamente, el hombres es también, un ser tecnológico. En consecuencia, ya había un pueblo, en el sentido que le damos, en el antiguo Escobar.
Esto no quiere decir, de ninguna manera, una resta de méritos a Doña María Eugenia Tapia de Cruz. Fue como muchos argentinos, un reflejo de la época, de su época. No cabe ninguna duda, que su mirada, fue la del “progreso indefinido”. Y quiso “crear” nuevas condiciones y aconteceres en el lugar donde habitaba. Un nuevo comienzo. En realidad fue la primera empresaria de la zona[16]. Creando así –un nuevo espacio vital- con sus limitaciones epocales, creyeron los escobarenses del 1870, que seguían las tendencias de su tiempo. No sabrían que esas líneas económicas, no eran propias, y que no se dirigían a un crecimiento sostenido de nuestra zona.
De todas maneras, el trabajo no fue en vano. Se logró despertar así una conciencia histórica faltante. Por ellos, se salió de la etapa mítica y se entró en la era testimonial. Viene ahora la historia proceso, que además del dato, es validación y reflexión, desde nosotros. Nunca más desde geopolíticas externas. La iniciadora de éste sentimiento histórico de pertenencia y respeto al pasado y a sus hacedores, fue sin lugar a dudas la Profesora Argentina Harrand de Travi con la edición en 1974 de un libro de historia ,por la Municipalidad de entonces- que definió como de Semblanza del Partido de Escobar. La Profesora Harrand de Travi, tocó puntos interesantes en la evolución social y cultural. La presencia de los Padres Bethlemitas por ejemplo. Y la impronta de la familia Cruz, claro. El oratorio de Betancourt –como otros- es considerado también un eje de población. Tema éste que desarrollaremos en los siguientes puntos. Efectúa una cronología de la estructura productiva. Menciona hechos culturales definitivos. Describe la geografía como marco total. Con el aforismo que sita, desde las palabras de Leopoldo Marechal, que la “patria es una herida que no cierra”, indica que la nación es una construcción permanente, desde nosotros y con nosotros. La mencionada docente nos recuerda por su estilo argumentativo a los “publicistas” del siglo XIX .Pero al hacer hincapié en vivencias locales, para reflexionar, es también historicista y herderiana. Recordemos que ese grupo de argentinos –los ochocentistas- tuvieron siempre en claro sus metas y acciones. Educativa y culturalmente, estaban munidos de la universalidad valorativa del momento. El estilo coloquial de la profesora mencionada y su cultura a “flor de piel”, como muchos pudimos comprobar, evidenciaba a las claras ésta forma de existir.

[1] En 1877 ya existía todo un protocolo oficial –Doña Eugenia, no pertenecía al gobierno-para el importante tema de FUNDAR pueblos. Además, esto es imposible, porque el pueblo de Escobar ya existía.
[2] En ese entonces los iluministas locales agitaron desde la prensa local, y publicaciones privadas, que ese hecho fue la fundación oficial de Escobar, por parte de los señores Melidore, Gnemmi, Dechima, y Ranne. Afirmación muy ligera pero cargada de la ideología de 1877, por lo tanto no estaban “historiando” sino haciendo política. Este autor desde el año 1988, ha venido advirtiendo del error conceptual. La consecuencia de mi planteo, y el debate permanente, hasta hoy, ha sido el “ablandamiento” y mutación del término fundación por creación, del señor Beliera Virgadaula en sus publicaciones. De todas maneras la carga del iluminismo y el europeísmo con respecto al origen –el ferrocarril británico- sigue presente en los libros y los pedidos a los distintos gobiernos municipales-desde el ex intendente Luis Patti, que lo festejaba en Plaza San Martín, ante una confundida concurrencia, -para que se le otorgue categoría de “acto oficial”. No lo es, claro está, porque fue un acto comercial privado. Debería ser festejado sí, por el Centro de Industria y Comercio como uno de los primeros hechos comerciales de la zona, es decir, un loteo.
[3] Beliera, Juan Pablo. Historia del Poblamiento de los Pueblos del Partido de Escobar. Editado por la Imprenta del Congreso de la Nación, setiembre de 2001.Página 15.
[4] Lamentablemente en ese año, el HCD no realizó ninguna otra consulta al respecto. La Comisión encargada de esos temas no analizó en profundidad y con especialistas en el tema, nada más ni nada menos que la creación, fundación, evolución, o traza, de una localidad. Tampoco revisaron los archivos del gobierno de la provincia. Menos aún se registraron debates de la importancia que el tema requería. La filosofía iluminista y el discurso único de los investigadores, fue el “fundamento y substancia” de la Ordenanza.
[5] Ibídem
[6] Y lo repite en un pequeño cartel indicador, bajo el cuadro al óleo de Doña Eugenia Tapia de Cruz de la siguiente manera: Retrato al óleo de Eugenia T.de Cruz (1803-1888), esposa de José Antonio Cruz (1887-1837), propietario de las tierras donde en 1877 se asentó el pueblo Belén hoy ciudad de Belén de Escobar. La reproducción es textual y se conserva en el Museo Campiglia. Se suma un segundo error al constatar que esa imagen no es de Maria Eugenia Tapia de Cruz, sino de su hermana –Feliciana Cruz, como afirma César Larrondo en un libro del año 2005.
[7] Lo dice Gnemmi: Nada indica que el tren vaya a detenerse, pues al no existir Estación, está convencido que quién necesite viajar HAGA DESDE LEJOS LAS SEÑAS CORRESPONDIENTES. Gnemmi, Arnoldo. Segundas Jornadas de Historia del Partido de Pilar.1992, Página 169.
[8] Es la visión geopolítica de todos los conquistadores de todos los tiempos y lugares: en la tierra invadida no hay nadie, por más que haya gente. Lo hizo Roma antigua, y llamó a los naturales Bárbaros. España, en su fase de ocupación. Y Roca, cuando “conquistó” el Desierto. Y el Ferrocarril, cuando buscó ríos y puertos. Nota del autor
[9] Melidore, Alfredo y Dechima, Rubén. “Aportaciones y citas de la Historia de Escobar. Octubre de 1984.
[10] Beliera, Juan Pablo. El Partido de Escobar. Estudio crítico Histórico Genealógico. Editado por el CID Agencia Periodística en 1997. Página 73 y 74.
[11] Ibídem. Página 74.
[12] Carlos Strasser, dice que el Estado es la organización que impone y/u obtiene acatamiento de la población valiéndose tanto del poder o la coerción como de la autoridad o legitimidad para lograr ese objetivo. En Teoría del Estado, BsAs, Abeledo Perrot, 1986, pp.20-25.
[13] La de un Mayo de 1810 cristalizado en la ciudad-puerto de Buenos Aires, en desmedro de las regiones interiores y sus gauchos. Y un Caseros. La batalla perdida de Rosas, que permitió imponer una Argentina agroexportadora y dependiente del taller del mundo: Inglaterra.
[14] El espacio vital tomado como un bien de compra y venta, con sus valores, propietarios y compradores y vendedores. Que no es el único ángulo por dónde mira la historia. Y menos aún se agota una historia local considerando las ventas de tierras, apellido de compradores y vendedores.
[15] Torcuato S. Di Tella. Diccionario de Ciencias Sociales y Políticas. Editorial Puntosur. 1989. Página 495.
[16] Definición vertida por el Licenciado en Historia Alberto Mesa, que sostiene también la no-fundación oficial de Belén de Escobar en 1877, categorizando al hecho como de comercial privado.